lunes, 14 de julio de 2014

Explicación de la "Propuesta de funcionamiento democrático interno/de organización democrática"

Me siento a ponerle letra a la propuesta organizativa que colgué más bien en forma de esquema hace ya varias semanas. Ya puesta a ello, tengo la intención de no reparar en si me extiendo o no demasiado, así que, espero que podáis leerlo con suficiente tiempo y algo de tranquilidad.

Para empezar quiero explicar un poquito a cuento de qué nace esta propuesta, pues no tengo yo muchas aficiones ni es una de ellas el pensar posibles formas de organizarse así, sin más, por amor al arte.

Se me ocurre, que antes de nada debo admitir mi desconocimiento, por lo que pido disculpas si la terminología que uso no es la más correcta. Me importa que se entienda la idea y espero que si no es una forma de organización sino una estructura procesal por ejemplo, pues esto no suponga óbice alguno para entender el fondo de lo presentado. Las ideas tardan en madurar y si tienen que madurar en mi cabeza más aún. Puede también que sea una vieja idea o muy primitiva o muy manida en ciertos ámbitos. Lo desconozco, pero si fuera así entonces podríais indicarme cuáles son los inconvenientes con los que se encuentra o por qué ha de descartarse en su caso, etc. Estaría bien.

Sigo… ¿por qué esta propuesta? Pues sería largo de explicar pero resumiendo mucho diría que desde que pasé horas y horas en Sol, aquellos días de irrupción del 15M, la pregunta que me parecía imprescindible responder era cómo podríamos lograr todo aquello que se planteaba, se abrían muchos frentes, algunos más viables que otros y ninguno suficiente por sí solo. El menos atendido o que más recelos planteaba era el electoral y esto resulta comprensible si se está convencid@ de que el poder corrompe sí o sí (sin que, por ejemplo, se puedan pensar mecanismos que limiten ese poder); es comprensible si se piensa que no pueden surgir formaciones nuevas con nuevas formas; es comprensible si se entiende que entrar en este ámbito es entrar en un juego donde las reglas las han puesto otr@s y marcan unas líneas que se alejan de las formas deseadas, etc. Aquellos días pasaron pero las iniciativas no dejaban de surgir y en esa búsqueda de nuevas formas cobraba fuerza la posibilidad de dejar atrás el viejo concepto de partido político y poner en valor una figura que recoge el ordenamiento jurídico pero que no ha tenido aún el auge que puede encontrar si va aparejada a esos nuevos procesos: la agrupación electoral. Figura que si la aprovechamos no sólo como un instrumento legal infrautilizado, sino que la usamos como el vehículo por el que implantamos una nueva forma de funcionar, alcanzaremos un nuevo concepto más cercano a nuestras pretensiones y a nuestras exigencias. Con este ánimo nace la Asociación Promotora de Agrupaciones Electorales, pero no lanza la idea de la Agrupación Electoral sin más, sino que su fuerza reside en la propuesta de un cambio de método, de una forma de organizarse que limita las funciones de representación en favor de las de portavocía, propone vías de control, medidas que refuercen la democracia interna de la propia Asociación, etc. Si no fuera así no tendría ningún sentido (todo ello se encuentra en la filosofía de la Asociación, esbozado en sus Estatutos y en la mente de sus fundadoras, aunque aún no haya llegado el momento de plasmar su desarrollo).

Finalmente la propuesta se adapta para el momento actual y así pueda servir a formaciones como la Agrupación Electoral RECORTES CERO o al partido político PODEMOS.

Paralelamente a lo perfilado hay una constante que se repite en cada iniciativa, en cada formación, en cada plataforma y reunión a la que asisto, desde aquellos días del 15M incluidos: las reticencias a hablar o plantear un esquema de funcionamiento, por mínimo que sea.

En Sol resultaba evidente para much@s la necesidad de coordinar las diferentes asambleas, la necesidad de establecer mecanismos que sirvieran para facilitar el flujo de información, para poder mantener una visión global que nos permitiera actuar como un equipo, crear sinergias, concentrar las fuerzas, dotarnos de poder al dotarnos de información, etc. Parece que no todo el mundo opinaba lo mismo y por eso cualquier intento en este sentido se veía como un intento de control de todo el movimiento. Poco a poco, sin embargo, la necesidad se fue abriendo paso con mejores o peores resultados, o como suele pasar: por la vía de los hechos.

Después, una tras otra, todas las iniciativas “pecaban” de lo mismo. No era posible conocer a ciencia cierta si un acuerdo iba a requerir de unanimidad, si se iba a regir por la mayoría simple o si serían necesarios ¾, ⅔, 4 /5 ... Tampoco resultaba posible pararse a dialogar sobre el camino que se establecía como cauce para cualquier propuesta, ni obtener respuesta a por qué no se respetaban los cauces propuestos, ni saber qué impedía mantener unas mínimas reglas de funcionamiento claras a falta de otras mejores y conocidas. Por mínima que sea nuestra experiencia, es muy probable que nos hayamos encontrado con las mismas preguntas: ¿de dónde nace esta iniciativa, plataforma, formación? ¿qué objetivo real persigue? ¿quién decide lo que se ha de discutir y lo que no? ¿por qué se da por sentado que aceptamos esta forma de funcionamiento? ¿cuándo llegará la hora de hablar de las posibles mejoras en los procesos internos?, ¿por qué se habla mucho de cosas concretas, se ponen tantos esfuerzos en la extensión y sin embargo much@s no tenemos clara la identidad de lo que queremos extender? ¿por qué no se manejan más conceptos que las comisiones, grupos de trabajo, asambleas sectoriales, territoriales y coordinadoras? ¿por qué no encontramos coherencia entre la democracia reclamada y la interna? ¿por qué se habla tanto de qué queremos y no de cómo se puede conseguir? ¿hay alguien que ya tenga contestadas estas preguntas y por eso no le interese que se planteen abiertamente? ¿por qué si se dice que las decisiones son revocables nunca llega el momento de plantearse el propio funcionamiento? ¿acaso no se tiene aún conciencia que el nivel de democracia que podamos conseguir dependerá del nivel de democracia que efectivamente seamos capaces de practicar? ¿por qué no se abordan las necesidades con una secuencia lógica? ¿por qué no es posible plantear el orden de prioridades? ¿acaso hay necesidades que no se ven porque se entienden cubiertas de un modo encubierto? ¿por qué parece que se juega con la urgencia para tener que aceptar decisiones por la vía de los hechos? En fin, no creo que sea la única que se haya topado con estos interrogantes ni la única que haya intentado dilucidarlos una y otra vez sin éxito, salvo rara excepción. Todos esos interrogantes, y más, necesitan respuesta. Necesitan una respuesta si realmente queremos construir algo que funcione de forma diferente. Sólo si tienen una respuesta fiable, por tod@s conocida y compartida, seremos capaces de aunar esfuerzos sin recelos ni desconfianzas ni luchas de poder en torno a un mismo objetivo. Sólo si somos capaces de actuar así dejaremos atrás la lógica de la competición para adentrarnos en la lógica de la cooperación y funcionar como un equipo que logre las sinergias necesarias.

Así pues, lo primero que creo absolutamente necesario es conocer la estructura de la formación en la que participamos. Conocer sus órganos, sus mecanismos de funcionamiento, sus procesos internos, los cauces de participación, las normas para la toma de decisiones, etc. No debería darse por hecho que estos aspectos son conocidos por tod@s y tampoco deberían ser objeto de una ardua investigación personal. Encuentro fundamental contar con una mínima “seguridad jurídica”, que no quiere decir que necesariamente hayan de redactarse unos estatutos con un reglamento interno con unas directrices y con toda aquella norma que se nos ocurra, sino que, si por ejemplo, existen unos usos y costumbres, éstos sean susceptibles de conocerse, sin que sean inamovibles, simplemente significa que no se deja todo a las inercias del momento, porque más que inercias resultan arbitrariedades en uno u otro sentido según los intereses de quienes sí tienen esa visión más global y poseen la capacidad de actuar y/o influir en todos los niveles de actuación. 

Queda claro entonces que lo primero sería tener un funcionamiento interno conocido, después es necesario conocer la composición de los órganos, pues de lo contrario no sabremos a quién pedir responsabilidades. Y a partir de aquí creo que cabrían multitud de posibilidades para estudiar, debatir, probar, mejorar, etc. Siempre en evaluación constante y susceptibles de mejoras o simplemente susceptibles de ser desechadas. Y cuando digo “siempre” es “siempre”, porque de lo que se trata en el fondo es de mejorar esa democracia interna, ese funcionamiento democrático interno. ¡Ni más ni menos!

Una vez dicho todo lo anterior... pues creo que está claro que me encantaría poder ver las diferentes propuestas posibles, sus pros y sus contras y también se podrá entender que la que yo planteo tiene motivos que la determinan pero a su vez, se podrá intuir al menos, que abre diversas posibilidades que no quedan cerradas en este planteamiento y que pueden ser consideradas todas igual de válidas siempre y cuando se respeten los “principios” a los que quiere servir de instrumento. Responde por lo tanto a unas líneas tales como la publicidad, la eficacia, facilitar la comunicación, búsqueda de la claridad, valoración de las fuerzas existentes, valoración de las diferentes aptitudes, formaciones y experiencias, apertura a nuevas propuestas, búsqueda de igualdad de condiciones, tendencia a minimizar la representación en pro de la figura de portavoz, búsqueda de operatividad, facilitar los encuentros gracias a alicientes logísticos como procedimentales, establecer mecanismos de control, de participación, de rotación, etc.

Ahora ya me centraré en explicar un poco los esquemas de la citada entrada y lo haré a medida que desarrolle un ejemplo que se pudiera dar en la realidad pero aviso desde ya que surgirán muchas preguntas, detalles, procesos paralelos, aclaraciones y mecanismos que no citaré y que no por no recogerlos expresamente no significa que no fueran a tener cabida en esta propuesta, ni siquiera significa que no los tenga ya en mente pero quedan a un lado para centrarnos en lo que sería ese esqueleto de una posible estructura orgánica.

Ejemplo práctico:

  1. Marina acude por primera vez a la plataforma que se está creando desde hace meses y de la que por un casual ha tenido conocimiento de una reunión.
  2. La persona que tiene entre sus cometidos recibir a las nuevas posibles incorporaciones le explica o facilita el conocimiento de unos mínimos sobre la plataforma, esto es, objetivo, momento en el que se encuentra, estructura, procesos que sean de interés y se ofrece para servir de canal de respuesta respecto a las dudas que se puedan plantear. Esta persona podría ser del conjunto de “comunicación”.
  3. Si es un nódulo ya completo, será una asamblea de 15 personas, por lo que la llegada de Marina tendrá que ubicarse en un nódulo incompleto, ya sea de nueva creación, ya sea completado con su llegado o ya sea uno existente y dependiente ya de cualquiera de los nódulos existentes.
  4. Cada nódulo de 15 personas podrá tener uno adjunto que como máximo tenga 14 personas.
  5. En cada nódulo completo, con sus 15 personas (no me entretengo a detallar si tienen que ser o no siempre las mismas, ni qué pasa si no asisten todas, etc.) tendrá 4 personas dedicadas a las funciones correspondientes del conjunto al que pertenezcan. Las personas serán elegidas por cada nódulo (preferentemente voluntarias, con rotación, de forma colegiada...) y su papel en el nódulo tendrá un añadido respecto al resto en cuanto a: 
    • Comunicación.
    • Transparencia.
    • Logística.
    • Gestión.
  6. El contenido concreto de cada grupo o equipo puede ser variable pero para hacernos una idea podemos decir que: la persona de comunicación podrá servir de canal para subir las actas del nódulo al blog, para transmitir información, para gestionar las listas de correo, etc. La persona elegida para cumplir con la función de velar por la transparencia guardará especial cuidado y prestará especial atención al cumplimiento de los procesos, a la observancia de la veracidad en las comunicaciones, podrá proponer mejoras o plantear cuestiones que tengan que ver con los procesos usados, etc. La persona que pertenezca a logística servirá de apoyo para las cuestiones que tengan que ver con los recursos, con la gestión de bienes, la búsqueda de espacios, medios, etc. Y por último la persona de gestión será aquella que cuando sea posible actuará como portavoz para trasladar el sentido del voto o no voto de todas y cada una de las personas integrantes de su nódulo y, en su caso, de su nódulo adjunto.
  7. No quiere decir que el resto de personas integrantes del nódulo queden despojadas del deber y del derecho de proponer, de velar por la transparencia, de facilitar las comunicaciones, de apoyar en la logística para encuentros o actividades... pero así las responsabilidades no quedan diluidas y los canales resultan conocidos.
  8. Por lo tanto, supongamos que Marina es ubicada en un nódulo adjunto al nódulo nº 5. Este nódulo cuenta con 6 personas, con ella serán ya 7. Marina será informada por lo tanto de las personas a las que podrá acudir para las distintas cuestiones que puedan surgir. Además será informada de que este nódulo incompleto para que funcione bien deberá reunirse con el nódulo nº 5 pero tendrá que saber que existe una diferenciación entre las personas pertenecientes al completo y las personas pertenecientes al incompleto. Para seguir un orden cronológico que posibilite relaciones de confianza, serán las personas del nódulo nº 5 las que elijan las personas que cumplirán con los diferentes roles o funciones y el nódulo adjunto no contará con esas funciones hasta que no logre convertirse en un nódulo completo (así el crecimiento estará estimulado y a la vez podremos guardar una pauta numérica que facilite una democracia real). 
  9. Mientras no se normalice el funcionamiento el orden del día vendrá determinado por el grupo promotor, puesto que para que una iniciativa o plataforma se ponga en marcha es necesaria la existencia de un grupo mayor o menor pero que ejerza de motor para su puesta en marcha.
  10. Todos los nódulos estarán invitados a debatir sobre el orden del día propuesto, puesto que esto facilitará el orden y aprovechamiento de los esfuerzos. Lo cual no significa que no sea posible proponer otros temas como prioritarios a considerar por la junta directiva o debatir directamente sobre otras cuestiones.
  11. Sobre lo debatido se publicará el acta (comunicación); se observará que recoge lo dicho de la forma más próxima posible (transparencia) y si fuera el caso se tomarían las acciones necesarias de forma inmediata (logística), como por ejemplo la reserva de un local para la próxima reunión, con la colaboración del resto de personas del nódulo, tanto del nº5 como del adjunto.
  12. Las personas de comunicación, logística, gestión y transparencia, se reunirán con las personas encargadas de su misma función en otros nódulos completos. Cada 10 personas formarán un equipo. Así tendremos equipo de comunicación, de transparencia, de logística y de gestión. Para el caso de que no haya personas suficientes para formar un equipo se anexarán al equipo correspondiente hasta alcanzar los 10 nódulos necesarios para componer su propio equipo.
  13. En cada equipo se tratarán las cuestiones referentes a su propio ámbito y en cada equipo se dará traslado a las propuestas presentadas y debatidas anteriormente en el nódulo correspondiente, así mismo se intercambiarán los pareceres respecto de las propuestas que figurasen en las propuestas de orden del día, se apuntarán las ventajas e inconvenientes que se han visto y las modificaciones que se estiman convenientes... todo esto se hará según lo recogido en el acta de cada nódulo y consensuado, tendiendo a un modelo de acta común, breve y conciso.
  14. En cada uno de los equipos se elige un/a coordinador/a con el fin de que nuevamente, mediante un acta “normalizada”, recoja y dé traslado a lo expuesto, debatido y consensuado en el equipo. Sin que ello signifique menospreciar lo recogido en un primer término en cada nódulo. Tan sólo servir de canal para la transmisión de todo lo recopilado, de una forma ordenada y valorada. Esta transmisión se hará hacia cada nódulo por la persona de cada equipo y hacia las juntas directivas territoriales por el/la coordinador/a elegida.
  15. Si no existiera un gran número de nódulos serían esas mismas personas coordinadoras las que se reunieran con las personas pertenecientes al grupo promotor. Si el número de nódulos fuera muy alto entonces se reunirían para elegir a una persona que actuase de delegada del correspondiente equipo de coordinadores/as.
  16. A su vez, cualquier persona tiene la opción de presentarse como candidat@, así Marina, si lo desea, podrá solicitar que en la web se cuelgue una breve información sobre ella y se abra un espacio para contestar preguntas, para exponer sus propuestas, para darse a conocer a través de videos... con las mismas facilidades que el resto de personas que se quieran presentar del resto de nódulos (sin que en ningún nódulo se obligue a nadie y sin que tenga por qué haber un número máximo de candidat@s por nódulo).
  17. L@s candidat@s se elegirán en primarias y serán jerarquizad@s según los apoyos obtenidos, pudiendo ser objeto para ello de una segunda vuelta. Las personas elegidas como candidat@s serán las que actúen como representantes y se equiparen al grupo promotor ya existente.
  18. La junta directiva territorial se reunirá para cuestiones de urgencia, para la toma de decisiones rutinarias o lo que se estime oportuno y estará compuesta por el grupo promotor ya existente más las personas elegidas como candidatas en ese territorio, más las personas que actúen como delegad@s territoriales de cada equipo, todas ellas con voz y voto de igual valor.
  19. La junta directiva estatal tan sólo difiere en el ámbito territorial, siendo su composición la equivalente a nivel estatal.
  20. Siempre que sea posible, la junta directiva debe proponer un orden del día a debatir sobre asuntos que sean conocidos ampliamente, con suficiente antelación para celebrar las asambleas en los nódulos y volver a celebrarlas con la información recogida del intercambio de impresiones en el equipo correspondiente, se haya buscado el consenso con nuevas opciones y se pueda plantear finalmente un orden del día con preguntas que contengan diferentes opciones para recoger el sentido del voto de cada persona integrante de cada nódulo o adjunto, siendo entonces la persona de gestión la que trasladaría esos resultados al equipo de gestión y el/la coordinador/a del equipo de gestión los trasladase directamente a la que sería la asamblea general, donde el grupo promotor tendría voz y voto, donde estarían también l@s delegad@s de cada equipo pero no tendrían voto y donde las personas de gestión trasladarían el sentido de todas las respuestas obtenidas procedentes de todas las personas integrantes de la totalidad de los nódulos y adjuntos.
  21. El número de personas que acudiesen en calidad de candidat@s a la junta directiva estatal sería el mismo número que las personas que acudieran en calidad de delegad@s del equipo de gestión en caso de asamblea general y a su vez éste sería 10 veces mayor (en caso de ser posible) que el número de delegad@s que debieran asistir a esa asamblea general por cada equipo. 
Si se entiende bien, creo que este “esqueleto” propuesto no estaría reñido con la existencia conveniente e incluso necesaria, de nódulos sectoriales, formados por expert@s que sirvan de asesores/as, ni con la posibilidad de compaginar varios ritmos de debates, la consulta por parte del grupo promotor a esos nódulos específicos para plantear propuestas iniciales o marcar mejor los tiempos y las prioridades... tampoco estaría reñido con la implicación de todas las personas en todos los equipos ni con la ampliación a más. No se entra tampoco en la elección concreta de las personas que ejerzan de candidat@s en las juntas directivas ni se obliga a que sean las mismas que configuren la futura lista electoral. Tampoco se habla de la mayoría necesaria para la toma de acuerdos, que habría que explicitarla en todo caso y aunque no se cite el espíritu que imperase tendría que ser la búsqueda del consenso. Tan sólo es una propuesta inicial que no ha encontrado el momento ni el lugar de ser ni planteada ni debatida ni rechazada. Tan sólo es una propuesta más de las que espero llenen futuros espacios de discusión pero mientras se debate ésta u otras estaría bien tener clara la que rige el funcionamiento del espacio donde se discutan, sea la que sea, elegida o impuesta, al menos clara y conocida y por supuesto necesariamente susceptible de ser modificada.

Gracias por vuestra paciencia y espero que aunque larga la explicación haya servido para el fin perseguido de aclarar posibles dudas y ponerle letra a lo que se había planteado básicamente con figuras.

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