martes, 17 de septiembre de 2013

¿Dónde están es@s parad@s?


Una pregunta que en los últimos tiempos he oído muchas veces y formulada de distintas formas, "¿dónde están es@s parad@s?", la última vez hoy en una plaza del barrio de La Elipa, en Madrid, donde con motivo de las fiestas se servía limonada gratis.

Se me ocurre que no es tan difícil comprender que aunque no tengamos empleo no tod@s estamos inactiv@s. Que no tengamos trabajo remunerado no quiere decir que no estemos ocupad@s. Sobre el papel vemos una gran cifra y la misma palabra “parad@s”, nos engaña para creer que estamos desperdiciando una fuerza bruta más fácilmente aprovechable que la de cualquier otro colectivo. Igual tan sólo estamos buscando culpas donde no las hay.

Puede que es@s parad@s estén ocupad@s cuidando de nuestros padres y nuestras madres, de nuestr@s herman@s, tí@s o niñ@s, aunque nadie les pague e incluso nadie aprecie su tiempo; otr@s estarán ocupad@s efectivamente con trabajo remunerado pero sumergido; otr@s... otr@s encerrados en sus casas sin salir para no gastar ni la suela de los zapatos; l@s habrá que estén pateando las calles en busca de cualquier oferta que la suerte les pueda brindar; también están quienes invierten sus esfuerzos en más formación; algun@s absorbid@s por un ciberactivismo voluntario; l@s hay que salen a la calle a pedir; algun@s sufrirán una crisis personal sintiéndose inútiles; también habrá parad@s que estén sirviendo limonada gratis, en éste u otro barrio.

Ciertamente pueden estar viendo el partido, sea cual sea el que se juegue hoy, puede que desde sus casas, en los bares como única “alegría” que se pueden dar o a través del cristal del bar, de pie, en la calle.

L@s hay que intentan, por ejemplo, estos días dar solución al intercambio de libros, subiéndolos a la red, con mercadillos de trueque, de segunda mano... Por cierto, la falta de becas y recursos para la compra de libros será motivo para que algun@s profesores no obtengan un resultado satisfactorio cuando intenten hablar con un padre o una madre, pero pronto los datos nos dirán que el fracaso escolar ha aumentado y lo ha hecho entre las clases menos pudientes, clases en las que los padres y las madres se preocupan menos de sus hij@s y no acuden ni siquiera a hablar con sus tutores y donde l@s niñ@s son más vag@s, menos constantes y más callejer@s. Sin duda es cuestión de la poca importancia que le dan al estudio, a la formación, debido a su escasa cultura... no será el resultado del abuso y la ambición de las élites ni de la dejadez del resto. 

Tenemos parad@s que siguen en las plazas, en las manifestaciones y también entre ell@s hay quienes buscan el camino que más les convenza, por ejemplo creando una Asociación.

L@s hay que están mirando el mapa pensando en emigrar, la “movilidad exterior” de toda la vida, según parece, para buscar trabajo en el extranjero porque al menos si no lo encuentras fuera te sentirás más libre para buscar en la basura o para hacer trapicheos que aquí aún adjudicamos a l@s inmigrantes.

Quizás estén “limpiando las calles” de es@s inmigrantes, parad@s  insatisfech@s, desocupad@s, sin formación, son carne de cañón para los discursos xenófobos, que pronto identifican a los supuestos culpables, dando salida a su agresividad y buscando sentirse útiles e importantes para hacer de esta nación ¡Una, Grande y Libre!

Y yo me pregunto, ¿dónde está ese llamamiento unitario que no somos capaces de articular y al que tod@s debemos responder, no sólo l@s parad@s?

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